COMUNIDAD ESCOLAR

Asambleas de Segundo Ciclo: un espacio para encontrarnos, participar y construir comunidad

Cada mes, los estudiantes de 7° Básico a IV° Medio participan en una instancia que fortalece la participación, el liderazgo, la reflexión, la espiritualidad y el sentido de pertenencia en el Colegio Santa Cruz de Chicureo.

Informamos

Compartimos las principales actividades del mes, noticias e iniciativas de la comunidad educativa.

Reflexionamos

Vivimos momentos de oración y reflexión que fortalecen nuestra formación espiritual y valórica.

Reconocemos

Celebramos los logros académicos, deportivos, artísticos, pastorales y de servicio.

Participamos

El Centro de Alumnos y los estudiantes presentan iniciativas y asumen un rol activo.

Construimos comunidad

Fortalecemos el respeto, la solidaridad y el sentido de pertenencia.

Un espacio para encontrarnos y construir comunidad

Al inicio de cada mes, los estudiantes de 7° Básico a IV° Medio participan en la Asamblea de Segundo Ciclo, una instancia que reúne a estudiantes, profesores jefes y docentes para compartir información, reflexionar sobre temas relevantes y fortalecer el sentido de pertenencia al Colegio Santa Cruz de Chicureo.

Francisco Quezada, director de Segundo Ciclo, explica que «la asamblea es un punto de convergencia donde todos tienen un lugar. En ella se combinan la alineación de las metas institucionales, la información sobre actividades importantes y los momentos de oración y reflexión que nos permiten detenernos y mirar aquello que vivimos como comunidad».

Cada encuentro incluye las principales actividades del mes, iniciativas estudiantiles y el reconocimiento de logros académicos, deportivos, artísticos, pastorales y de servicio, visibilizando los aportes que enriquecen la vida escolar.

Aprender a convivir también se enseña

Las asambleas son un espacio formativo donde los estudiantes desarrollan habilidades para la convivencia: aprenden a escuchar, respetar distintas opiniones, expresarse con claridad y participar responsablemente. También fortalecen competencias comunicativas, liderazgo, pensamiento crítico y trabajo colaborativo.

Para Javier Álvarez, profesor de Lenguaje y asesor del Centro de Alumnos, «las asambleas no solo buscan informar; constituyen espacios pedagógicos y comunitarios donde se refuerza la identidad del colegio».

Gabriela Arancibia agrega que estos encuentros favorecen la escucha activa, la empatía, la asertividad y la tolerancia, mientras que Francisca Delporte destaca que tanto quienes participan desde la audiencia como quienes exponen aprenden y fortalecen habilidades para la vida en comunidad.

Una comunidad que se reconoce

Uno de los momentos más significativos de cada asamblea es el reconocimiento al Alumno del Mes y a los estudiantes destacados. Más que premiar resultados, esta instancia valora el compromiso, la responsabilidad, la superación personal y las actitudes que fortalecen la convivencia.

Para Clara Iraguen, presidenta del Centro de Alumnos, «este reconocimiento demuestra que el esfuerzo, la dedicación y las buenas actitudes sí se valoran».

Francisco Quezada añade que este espacio permite «visibilizar aquello que muchas veces ocurre silenciosamente: estudiantes que se esfuerzan, que superan dificultades, que ayudan a otros y que representan los valores de nuestro colegio».

Espiritualidad que acompaña la vida escolar

La oración y la participación de Pastoral entregan a las asambleas una dimensión espiritual coherente con el proyecto educativo del colegio. Es un momento para agradecer, reflexionar y fortalecer la empatía, integrando la formación académica con el crecimiento personal y valórico.

Francisca Delporte destaca especialmente el aporte de Pastoral Juvenil, cuyos testimonios permiten que los estudiantes conozcan experiencias concretas de servicio e inspiren a otros a comprometerse con la comunidad.


El liderazgo comienza participando

El Centro de Alumnos tiene un rol protagónico en las asambleas al representar a sus compañeros, comunicar iniciativas y promover la participación estudiantil.

Como señala Clara Iraguen, «liderar también significa escuchar y trabajar por los demás». Javier Álvarez define este espacio como un verdadero «laboratorio de ciudadanía escolar», donde los estudiantes desarrollan liderazgo, representación democrática y compromiso con el bien común.


Las Asambleas de Segundo Ciclo reflejan el sello del Colegio Santa Cruz de Chicureo: una educación que integra la formación académica, social, emocional y espiritual. Más que un encuentro mensual, se han consolidado como una instancia que fortalece una cultura basada en la cercanía, la participación y el reconocimiento, donde cada estudiante, profesor y miembro de la comunidad encuentra un espacio para aportar y crecer.

Al reunirse periódicamente, la comunidad renueva su compromiso con los valores que la identifican y reafirma una convicción que da sentido a estos encuentros: juntos somos comunidad.

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