Simón González Ivens II°B
Simón González, alumno de II Medio B, arquero de Universidad Católica y seleccionado nacional Sub17, comparte su historia de esfuerzo, aprendizaje y pasión por el fútbol.
Simón González Ivens, estudiante de II Medio B del Colegio Santa Cruz de Chicureo, lleva el fútbol en la sangre. Desde que tiene memoria, el balón ha sido parte de su vida, un legado heredado de su padre, quien no solo le enseñó a jugar, sino también a valorar el deporte como un camino de esfuerzo y superación.
“Mi papá me enseñó a jugar y a tener gusto por el deporte en general”, recuerda Simón con gratitud.
Hoy, con apenas 15 años, Simón es parte de la Selección Nacional Sub-17 de Chile y arquero del Club Universidad Católica, un doble logro que refleja su disciplina, perseverancia y talento. Su paso por La Roja lo motiva aún más a seguir creciendo como deportista y a representar con orgullo a su colegio y a su país.
Para él, el fútbol no es solo entrenamiento, sino también una oportunidad de descubrir que lo que hace en la cancha es valioso tanto para su propio desarrollo como para el equipo. “Lo que yo hago es importante tanto para mí como para el equipo”, afirma con convicción.
Su motivación diaria está en mejorar su estado físico y superar sus propios límites. Además, reconoce a su padre como su principal referente e inspiración, por su capacidad de adaptarse y cambiar para alcanzar sus metas. Esa enseñanza la aplica hoy en cada práctica y partido.
Con metas claras, Simón sueña con consolidarse como titular en la selección y salir campeón con su club. Su compromiso con el espíritu deportivo lo define así: entrenar y competir incluso cuando hay cansancio, con el deseo de crecer y demostrar lo mejor de sí mismo.
“Siempre quiero mejorar y competir contra otros para poder demostrar que soy mejor”, expresa.
Su mensaje para quienes recién comienzan en el deporte es directo e inspirador:
“Para lograr cualquier cosa hay que hacer sacrificios, pero si estás dispuesto, valen la pena.”
Simón es ejemplo de cómo la pasión por el deporte, unida al esfuerzo y los valores Cruceños, forma jóvenes líderes que inspiran dentro y fuera de la cancha, llevando con orgullo la camiseta de su colegio, de Universidad Católica y de Chile.






